Guía para escuchar música en casa (II)

En el anterior post te proporcionábamos una serie de consejos y recomendaciones para escuchar música en casa, hoy volvemos con otro puñado. Es la segunda parte de nuestra guía para escuchar música… en casa, claro.

Una cuestión de economía. Hay que reconocer que escuchar música en casa es un plan muy barato, ¡y también sostenible!

Paraíso para la tranquilidad. Si buscas un espacio individual para tu sesión diaria de relax, la música puede ayudarte a buscar esa paz interior, y si es dentro de tu casa, mejor que mejor. La música es el vehículo para llegar a lugares que nunca habías sospechado. La mente es maravillosa. ¿Meditación?, ¿Yoga? En esta vida hay que probar de todo, y si no presta atención a la siguiente sugerencia…

Dormir con música. Es una bonita experiencia, y si no que se lo pregunten a los afortunados que tuvieron el privilegio de participar en la sesión de escucha nocturna de doce horas de duración en la que Max Richter ofreció su espectáculo Sleep en Madrid. Fue hace unos veranos, así que se pasó la oportunidad de verlo en directo, pero tienes la playlist disponible en Spotify… no decimos más.

Karaoke. ¡Planazo! Si eres de los que se emocionó en la pasada gala de los Goya escuchando a Amaia con la canción que dedicó a Marisol, echas de menos el singstar o quedas con la pandilla para ver Eurovisión…música y tele es tu combinación ganadora. Y quedar con amigos -telemáticamente, se entiende-, para organizar un karaoke es una propuesta de lo más emocionante. Para ello Youtube te ofrece un buen porrón de posibilidades. Y aquí te explican cómo hacerte un micrófono para lucirlo en tu noche de estreno.

Anímate y toca. Esta es la recomendación que pone el broche de oro a nuestra maravillosa guía. ¡Cómo no se nos había ocurrido antes! La idea más sencilla es la que más tarda en aparecer. ¿Qué mejor que aprender o practicar haciendo tus propias composiciones o versiones de las canciones que más te gustan? De esta forma también harás que los demás te escuchen… y quién sabe si el panorama musical nacional te guarda un hueco en los próximos años. Desempolva la guitarra, cambia las cuerdas y ¡dale! Convierte tu casa en local de ensayo (tus vecinos lo entenderán… o no) 😉