Un (esperadísimo) viaje musical…

“El viajar es un placer, que no suele suceder”, cantaban los Payasos de la tele en los años setenta del siglo XX.

La música también es muy buena compañera para los trayectos diarios, mientras se conduce o cuando vas en el tren o en el avión. ¿Y quién no recuerda eso de cantar en el coche o en el autobús de las excursiones del colegio?

La misma música, si nos ponemos metafóricos, es un puro viaje: con destino la propia mente, los recuerdos, la infancia…. Aquí os traemos una serie de factores a tener en cuenta cuando hacemos un viaje y queremos que la música esté presente… o sea protagonista absoluta.

El móvil, ese dispositivo. Lejos queda eso de tener que comprar pilas para el walkman, meter música en el MP3 o tener que darle golpecitos al discman para que el cd vuelva a girar. Si tienes las aplicaciones para escuchar música en tu móvil, unos buenos auriculares o un altavoz inalámbrico serán suficientes para disfrutar.

A la hora de compartir. Si eres de los que disfruta enseñando la música que te gusta a tus compañeros de viaje, ten en cuenta que en un primer momento hay que ser más o menos divulgativo. ¿Qué pensaría alguien que nada más conocerte descubre que tu disco favorito es “Music for Airports” de Brian Eno?

No te cortes ni te pases con los bpm. Recuerda que a lo largo del viaje hay momentos para escuchar todo tipo de música. Así, para levantarse por la mañana puede apetecerte algo más relajado, aumentando el número de beats por minuto según avance el día…

Cuando se acabe la batería. Imagination is power. Piensa en alternativas para cuando no hayas podido cargar a tope la batería de tu móvil o necesites guardar la carga para los Maps.

La radio del coche. Sigue siendo la preferida cuando viajamos en coche, ¿o no? Puedes conectarla por Bluetooth a otros dispositivos o escuchar tu emisora favorita, así podréis comentar las novedades y lanzamientos de Oso Polita, por ejemplo 🙂

Música es cultura, es tradición. Cuanto más lejos viajes, mayor será la diferencia entre la música del sitio donde vives. Ingéniatelas para conocer la música más local y tradicional: déjate sorprender por las raíces.

La banda sonora de tu viaje. Lo quieras o no, la verdad es que siempre asociamos una canción con algún momento especial de nuestra vida. “Esta es de mi época”, te decía tu abuela.

¿Cuántas veces no te has acordado de los momentos felices –o no tanto-, a partir de la magia evocadora de las canciones? La música también ofrece viajes a través del tiempo.

Y tú, ¿qué querrías escuchar en los rincones más remotos del mundo? ¿A qué lugares te gustaría viajar y en compañía de qué canciones lo harías? ¡Hasta el próximo post! ¡Buen viaje! 😉