Lesiones más frecuentes en músicos y cómo prevenirlas

Vale que hacer música, tocar en grupo, grabar maquetas o discos y todo lo que tenga que ver con los conciertos no es como ir al gimnasio a ponerse cachas…pero casi.

La práctica habitual de la vida en carretera, el rock and roll, estar de un sitio para otro y sobre todo pasar mucho tiempo en una misma postura mientras se ensaya o se suceden las pruebas de sonido de los propios bolos pueden ser las causas de padecer ciertas lesiones.

No siento las piernas, que decía Rambo.

Estas lesiones nos pueden jugar malas pasadas. Hace unas cuantas entradas os hablamos de los ejercicios habituales para calentar la voz , sobre cómo prevenir algunas de las enfermedades más comunes en cantantes y de cuáles eran los tratamientos más idóneos para prevenirlos.

Hoy os traemos algo que os servirá a los que tocáis algún instrumento.

Los instrumentistas son los que tienen más riesgo de padecer dolencias derivadas de posturas forzadas y movimientos repetitivos.

El cansancio es algo a lo que los músicos están más que acostumbrados, pero cuando aparece el dolor eso ya es otra cosa. ¡¡¡Aaaaaarggggg!!!

Además de una mierda, los dolores nos indican que algo va mal, y hay técnicas para, en cierta medida, minimizar los riesgos de padecer ciertas dolencias relacionadas con las posturas o la repetición de movimientos.

Si evitamos riesgos innecesarios, nuestro talento llegará más lejos, y aunque las lesiones musicales sean de lo más frecuente, como las deportivas, debemos saber cómo evitarlas para que no nos jueguen una mala pasada en los momentos clave.

Recomendaciones generales

Lo primero de todo hablaremos de las características posturales, que son las principales responsables de lesiones específicas.

Lo importante es ver cuál es el origen del problema y cómo poner el remedio.

Para ello los fisioterapeutas son nuestros grandes aliados, los que hablan siempre de prevenir los cambios de postura bruscos y recomiendan qué ejercicios hacer para no dañar las articulaciones.

Otro consejo esencial es no tocar con dolor, pues puede causar tendinitis. Los tendones conectan los músculos y huesos y transmiten la fuerza, y por ello el músculo no puede estar siempre contraído.

El no tener descansos adecuados, -eso de “no pain no gain” es pura leyenda urbana-, y evitar el cansancio y la fatiga es un básico.

También son buenos consejos una buena alimentación rica en vitamina C, que fortalece los tendones, así como una buena hidratación, los descansos adecuados -15 minutos por cada hora es lo ideal, aunque quizá algo utópico-.

El ejercicio y la actividad física son también recomendables, así como calentar los músculos sin el instrumento antes y después de tocar-.

Según los instrumentos de que estemos hablando, es necesario conocer algunas de las dolencias relacionadas con cada tipo, algo que hará que nuestro rendimiento a la hora de enfrentarnos a horas y horas de trabajo mejore.

Contra las cuerdas

Lesiones de guitarristas y bajo. Hablamos generalmente de sobrecargas musculares en las muñecas, pues son sobre todo las manos, los antebrazos, el cuello y las muñecas las zonas más vulnerables.

¿Por qué se producen? Sobre todo porque cuando se toca la guitarra o la batería y se repiten una y otra vez los mismos movimientos.

Con los instrumentos de cuerda nos encontramos con músculos tensos o estrés, algo a lo que no ayuda el hecho de que tanto guitarra como bajo sean instrumentos que pesan bastante.

La tendinitis es el problema más frecuente. Conocidos son los casos de estrellas de la guitarra como Eric Clapton -padece neuropatía, una lesión en los nervios periféricos que produce temblores- o Santana…y es que el talento no es gratis.

Además de los excesos derivados de las rutas musicales, también la acumulación de horas de trabajo, las largos ensayos, el frío de los festivales…son factores que pueden hacer que los riesgos aumenten…que no todo va a ser problema del clásico lema sex and drugs and rock and roll.

Vientos de otro tiempo

Aunque no sean tan frecuentes en las bandas actuales, los instrumentos de viento han sido esenciales.

Y por ejemplo el saxofón es un gran enemigo de los nervios, afecta también a los músculos de la boca. Las estadísticas hablan de que tres de cada cuatro músicos tiene alguna lesión.

En el año 1935 Louis Armstrong se rompió el músculo de la boca y debió retirarse durante un año de los escenarios por una lesión…

Los músicos de viento suelen sufrir también tendinitis en los dedos o lesiones en las partes de las manos que hacen alguna flexión, como la extensión de los dedos o la flexión.

Percusión, percusión…

Al hablar de lesiones en músicos que tocan la batería y percusionistas el abanico es muy diverso, por la gran cantidad de movimientos simultáneos de las manos y los pies, y también de cabeza y cara, espalda…menos frecuentes son las fracturas por estrés en los pies, sobre todo en los huesos metatarsianos, pero también un riesgo que debe conocerse en este tipo de músicos, así como la retracción o acortamiento muscular, los tirones o la bursitis rotuliana. Toda una profesión de riesgo la de los bateristas.

No me toques las teclas que me conozco

Una insigne lesionada por las teclas fue Clara Schumann, mujer del compositor, que al quedar viuda se dedicó a actuar mucho más y famosas son las quejas por sus dolores musicales en el brazo.

Los músicos cubanos de Buena Vista Social Club, a los que conocimos por la película de Wim Wenders, también padecieron estos dolores, aunque en este caso también entraban en juego otros factores como la edad, pues la mayor parte de ellos tenía más de sesenta años…de ahí sus problemas músculo-esqueléticos.

¿Cuál es para vosotros el problema de salud más relevante en músicos? ¿Qué os parece más importante a la hora de tener unas condiciones óptimas para tocar un instrumento? Podéis contarnos todo lo que queráis en los comments. Os esperamos.