Cómo calentar la voz antes de un concierto

Tocar en un grupo o cantar no deja de ser para muchos –ya sean bandas de aficionados, grupos de amigos que se juntan para tocar y dar un concierto de vez en cuando o cantantes profesionales- un ejercicio que puede ocupar parte de nuestro tiempo libre, así que aunque cantar sea una afición debemos cuidar nuestra voz para conservarla perfecta el mayor tiempo posible.

Igual que cuando vamos al gimnasio a entrenar puede que no queramos ser campeones del mundo de ninguna disciplina ni atletas profesionales, debemos tener en cuenta muchos aspectos de la voz.

Y no, no es necesario querer ser Frank Sinatra, Édith Piaf o Charles Aznavour.

Si sois de los que tienen por delante muchas giras y bolos o vais a grabar un disco próximamente, tened en cuenta estos ejercicios para calentar la voz antes de una actuación.

¿Falsos mitos? ¿Remedios caseros? ¿Consejos de la abuela? También los hay, así que seguid leyendo hasta el final porque allí los encontraréis.

Para elaborar el siguiente listado hemos consultado a un barítono que se dedica a la ópera y está más que experimentado, así que prestad mucha atención.

Ni que decir tiene que hay grandes enemigos de las cuerdas vocales, como el tabaco o los ambientes con altos decibelios que nos obligan a forzar la voz, pero no os hagáis los suecos porque estamos seguros de que algo de eso ya sabíais. Esperemos que esta información os resulte útil.

Calentar la voz con la M

Lo primero que debemos tener claro es la necesidad de calentar. Para ello podemos realizar un sencillo ejercicio que consiste en mantener la boca cerrada –para que no se escape el aire- y activar los músculos resonadores de la cara, algo que hacemos con nuestra nueva mejor amiga: la letra M.

Este ejercicio es perfecto para despertar la voz, tanto la parte de los agudos como la de los graves. El sonido “mmm” es el que mejor nos va a ayudar.

Tocar la nuez y sentir la vibración de las cuerdas vocales es otra práctica que, con cuidado, no ayuda a que la temperatura de la garganta sea perfecta para lograr templar la voz y hacer el conciertazo del año, así que lo mejor es palpar con delicadeza todas las partes de la garganta, prestando una especial atención a la voz.

La musculatura facial, una zona a trabajar

Para ejercitar la musculatura facial llevamos a cabo un desplazamiento de la lengua por el interior de la boca, haciendo un esfuerzo para presionar y hacer fuerza en las paredes laterales de la cavidad.

Como consejo gráfico os sugerimos un experimento, el de hacer que estos movimientos sean lo más parecido a los que realizamos cuando comemos un chupachups.

Pellizcos para Calentar la Cara

Otra picarona técnica consiste en pellizcar nuestros pómulos y mejillas, pues ambas son zonas que se mueven mucho mientras estamos cantando, por lo que deben estar activas.

Este ejercicio ayuda a que la temperatura de la piel aumente, activando así los diferentes músculos de la cara.

A estirar, a estirar

Puede parecer mentira, pero aunque no vayamos a movernos en el escenario como los inigualables Tina Turner o Freddie Mercury, siempre es necesario aportar a nuestra puesta en escena algo de movimiento. Pues si no el público pensará que está viendo la actuación de una momia.

Además del precalentamiento vocal es esencial hacer estiramientos de otras partes cercanas como el cuello. Para ello es buena idea tener los pies separados unos 50 centímetros y levantar los brazos hacia el techo, flexionando ligeramente el tronco.

Estas acciones básicas nos ayudan a mantener el cuerpo activo y alerta para que todo funcione con la mayor ligereza posible.

Para estirar el cuello un ejercicio interesante es el de girar la cabeza hacia cada uno de los lados de manera que intentamos tocar con la barbilla cada uno de nuestros hombros. Después rotamos la cabeza hacia abajo, sin despegar la barbilla, intentando llegar de nuevo a los dos hombros.

Este ejercicio de rotación de cuello lo repetimos también hacia la otra dirección, tratando de completar la circunferencia.

Los típicos consejos para calentar

Ya sabemos que puede sonar repetitivo –y sobre todo difícil de llevar a cabo- pero es más que recomendable no frecuentar los bares donde se hable alto, ya que es algo que nos llevaría a levantar la voz.

También es muy importante una buena hidratación, y aunque nos encante la cerveza, para ello la mejor bebida es el agua.

Otro factor importante es el sueño, y aunque nunca lleguemos a las utópicas ocho horas, nunca deberían ser menos de seis.

Remedios caseros de abuelas para calentar la voz

Como os prometimos al principio no podían faltar los típicos consejos para cuidar la voz, bloque en el que destacan las 150.000 infusiones que tiene la abuela guardada en el cajón –la de jengibre suele ser la más aceptada -, que pueden acompañarse de miel y limón.

Repetimos que la hidratación es clave, y para mantener la garganta al cien por cien viene muy bien el clásico preparado de agua de limón –receta infalible: agua del grifo, una cantidad de zumo de limón al gusto y azúcar para rebajar la acidez-.

No podemos dejar de citar las míticas juanolas y otras pequeñas pastillas de regaliz, así como caramelitos de miel -¿era lo de la menta un falso mito?-, todos ellos grandes amigos de la garganta y también del gusto.

Además de un clásico remedio para trastornos tipo laringitis, vitaminas como la A y la C nos ayudan a prevenir los resfriados en semanas y épocas de frío en las que no hacemos otra cosa que mirar las predicciones meteorológicas.

Comprimidos de própolis o papenzima y trucos recurrentes como hacer gárgaras con agua y sal – ¿clara de huevo?- son remedios que nos pueden ayudar, aunque a veces se muevan a camino entre los falsos mitos y la realidad.

¿Se os ocurre alguno más a vosotros? Nos lo podéis dejar en los comentarios.