Cómo no perderte nada en un festival (sin morir en el intento)

Final de la primavera, inicio del calor de los calores y llegan, por si no lo recordabas, los mil y un festivales repartidos por el mapa. Los hay para todos los gustos, tendencias musicales y colores. Seguro que acabas pisando alguno, aunque sea sin querer; quizá por una despedida de soltera o soltero -pues una leyenda urbana asegura que en todos los festivales hay al menos dos o tres despedidas-. ¿Nos acompañas a comprobarlo?

Si en la temporada pasada os dábamos unos cuantos consejos para sobrevivir a un festival, esta vez os presentamos una mini guía con una serie de recomendaciones que nos resultan imprescindibles en lo que a logística se refiere, para que no te pierdas nada de todas las posibilidades y oportunidades que te ofrece un festival. Y no, no solo nos referimos a que hay que llevar calzado cómodo o que no debemos perdernos a ningún grupo…nuestra locura festivalera va mucho más allá…

Antes de llegar

Seguro que el grupo de colegas con el que vamos es más o menos de nuestro rollo, tenemos grupo de Whatsapp, todos quieren ver los mismos grupos, ¿seguro? A veces hay sorpresas, y nos siempre son agradables. Por ello, una buena opción es que te organices con tus compis y sepas más o menos qué grupos le interesan a cada uno. Ey, no pasa nada si no coincidís en todo: no hay que ir siempre a todos los sitios de la manita. No te quedes sin ver a esa banda que llevas años esperando ver, no pasa nada si nadie te acompaña -¿hola? No te preocupes, nunca vas a estar solo, ¡seguro que te encuentras a alguien que estaba en tu clase del insti o de la facultad!-; busca un punto de encuentro y que cada uno disfrute de lo que quiere ver… Es posible que no tengas la oportunidad de volver a hacerlo en mucho tiempo.

Cuestión de horarios, ¿se solapan estos dos? ¡No me lo puedo creer!

Pues sí, amigui, la vida es dura y seguro que justo cuando empieza el concierto de ese grupazo, también está actuando esa gran diva… (pon los nombres de tus artistas favoritos). Obviamente, nunca llueve a gusto de todos, y seguro que si adoras todos los nombres del cartel, alguno coincidirá en hora y tendrás que elegir. Recomendación: valora bien antes de decidir, hazte preguntas del tipo ¿ya los he visto? ¿me llegué a comprar el disco? ¿me apetecen a estas horas de la noche sus baladas? ¿tocarán de nuevo en mi ciudad? No importa, elijas el que elijas siempre vas a acabar pensando que el que dejaste de ir a ver fue mejor concierto. No lo dudes. “Ha sido increíble, el mejor concierto de mi vida”, te dirán algunos.

¿Dos trocitos de dos shows o un concierto entero?

Otra cuestión importante nos llega a la hora de decidir si ver un concierto de principio a fin, de cabo a rabo como dicen los expertos, o si ver dos partes del directo de esos dos artistas que llevamos tanto tiempo esperando. Nuestro consejo es que elijas la primera opción, ahorrarás tiempo en salir de la marabunta y el mogollón, algún pureta se quejará de tus movimientos y en fin, perderás minutos en ir de un sitio a otro.

¿Dónde actúa este? Eeeeeh, no, yo no me voy hasta Castroculo

Antes de nada, fíjate bien en dónde están los escenarios y en si merece la pena llevarte a toda la pandi de un sitio para otro. Al final, si vas en grupo hay mil millones de posibilidades de que alguien quiera pasar por el baño o a tomar algo. En caso de grandes festivales, mejor seleccionar poquito y verlo bien, que andar de escenario en escenario como pollo sin cabeza.

¿Qué tal la comida de esos maravillosos food-trucks?

Aunque tengas una idea en la cabeza, puede que te equivoques. Hay festivales en los que la oferta de comida puede que no se ajuste a tus necesidades. Y puede ser que tampoco te siente bien estar comiendo esa estupenda pizza las tres noches que dura el evento. En ese sentido nuestra recomendación es que consultes bien las normas del festival y veas si se puede entrar con comida o no… En caso de que la respuesta sea afirmativa, todo son ventajas: ahorrarás tiempo porque no tendrás que hacer cola, comerás ese maravilloso homemade sándwich y además te lo agradecerá el bolsillo.

Se ha acabado, ¿y ahora qué narices hacemos?

Llega el final de la jornada, cansancio acumulado, tampoco ayuda dormir pocas horas, además no has pegado ojo, los de la tienda de al lado estaban de fiestuki en la zona de acampada… pero estáis on fire y no podéis parar. El recinto ya cierra… ¿Qué hacemos ahora? Depende de la ciudad en la que estemos, si no es la nuestra, seguro que hemos conocido a gente que nos dice a qué lugares se puede ir “a partir de cierta hora”…descubrámoslos…es otra forma de viajar.

¿Cuáles son vuestras particulares recomendaciones? ¿Tenéis algún consejillo de abuelilla o abuelillo que pueda completar esta pequeña guía? ¿Se nos olvida algo importante? Por favor, no dejéis de comentar y compartir vuestra experiencia en festivales, seguro que son más que útiles para otros festivaleros como tú. ¡Ánimo y a seguir con la temporada!