Cómo animar al público en un concierto

Dentro de la maraña de ingredientes y añadidos que rodean al arte de la música, hoy profundizamos un poco en la puesta en escena, en cómo nos gusta que nos traten cuando vamos de público a un concierto, y sobre todo, en qué podemos hacer para meternos al respetable en el bolsillo en el caso de que formemos parte de un grupo o seamos la voz cantante.

Los conciertos son ese momento clave y existencial que lleva a las canciones de viaje desde los discos a la gente, de forma directa. Cuanto más conocidos se hagan los temas, más los sentirá el público como propios. Si a finales de los 70 Kaka de Luxe cantaba eso de “pero qué público más tonto tengo”, aquí va una lista de recomendaciones para que la gente del público no piense que la banda tiene horchata en las venas.

Palmas palmitas

Vale, ya sabemos que es un básico, el más tópico de los tópicos; pero si es lo primero que se nos viene a la cabeza, es porque funciona. Haz que la gente que va a tu concierto participe de manera sencilla dando palmas (palmitas) en los momentos que las canciones así lo requieran.

La creatividad al poder

El factor sorpresa sobre el escenario es algo esencial. Se puede pensar que a estas alturas, en 2019, está ya todo inventado; pero eso se ha pensado siempre y al final la innovación le ha ido ganando terreno al tedio y al aburrimiento. Vuélvete loco/a: Ponte un disfraz de tigre, canta de espaldas, píntate la cara como un indio (¡haz el indio!), canta una canción entera bailando el hula hoop como hace Grace Jones… El secreto está en la creatividad.

Autenticidad por encima de todo

La libertad en la puesta en escena es otro de los ingredientes secretos del éxito. Sé tú mismo, acepta tus propias ideas, trabaja sobre ellas, pide consejo a tus personas de confianza: sabes que serán sinceras contigo y que no solo van a hacerte un cumplido. “Sea auténtica, señora”… y llegará lejos.

¡No te olvides de la letra! Y si no… que cante el público

Sabemos que estas cosas, por insospechadas que parezcan, pueden pasar y pasan. Sabemos a ciencia cierta que muchos de nuestros ídolos se han olvidado de la letra de sus propias canciones en pleno directo, ¡y no pasa nada! Momento gracioso aparte, si mientras estás cantando ves que se te va a olvidar la letra… ponla en boca de tu público como hizo Beyoncé  y que sean ellos los que se encarguen de destrozar tu fantástica creación.

Recuerda que al público le chifla cantar las canciones de su grupo favorito, así que no lo dudes ni un momento y dale voz… Tampoco te pedimos que organices un karaoke, pero deja que los que han ido a verte se hagan cargo de tus hits en algún momento del show.

Siempre es guay cambiar un poco las canciones: mantenlas vivas

Igual que cuando vamos a un concierto no nos gusta escucharlo todo exactamente igual a como está en el disco, otro consejo que te damos para animar al público es hacer pequeños cambios. Podemos servirnos de sinónimos en alguna de las estrofas, o palabros totalmente diferentes pero que aporten algo gracioso. Un truco que funciona muy bien es añadir cambios en la entonación del estribillo. Desconcierta al público y acertarás.

Supera el miedo escénico

Puede que esto te resulte familiar… Lo comentábamos en el blog de Oso Polita hace unas semanas. Si no lo viste en su día, puedes echarle un ojo a esta lista de recomendaciones ahora mismo; y si ya lo leíste, seguro que recordarla no está de más…

Háblame de ti… y de tú a tú

Cuenta entre canción y canción alguna anécdota de estas que hacen historia, de los largos viajes en furgoneta, de la infancia de la chica que toca la batería en el grupo o de cualquier suceso cómico que os haya pasado. De esta manera, implicarás a tus seguidores en la vida del grupo. Follow the leader, leader!

Siempre es muy guay y queda genial hablar con el público de una manera cercana, como si les conocieras de siempre y supieras cómo les va la vida, si necesitan suerte o si están pasando una mala época. Todas estas situaciones son completamente factibles ¡y tu música les puede ayudar!

Fotito de despedida

Para concluir nuestra lista vamos a tirar de algo que está muy de moda en la actualidad y rara es la vez que no se hace. Sí, hablamos de ese selfie que se hace el grupo cuando ya han terminado los bises y aparece el público, entregadísimo, detrás. El efecto es genial, y siempre podremos subir la foto a nuestra cuenta de Instagram para dar millones de gracias a Pamplona, Granada, Sevilla o New York.

Y tú, ¿qué harías si necesitaras dar un concierto y estuvieras con mogollón de ganas de enseñarnos esa gran idea que se te ha ocurrido? ¡Comenta y comparte!