Cinco razones por las que celebrar el Día de la Música

Siempre, siempre es un buen momento para celebrar la música. Pero si algo especial tiene la llegada del verano es que las canciones, músicos y cantantes salen a la calle. Sobran ejemplos: conciertos al aire libre, festivales cerca de la playa, fiestas en todos los pueblos y eventos en los que no faltan ni el baile ni los ritmos de todo tipo. Música presente en bodas, bautizos y comuniones.

También es la época ideal del año para crear nuestra pequeña comunidad alrededor de la música, escuchar los temas que más les gustan a nuestros colegas y descubrir los grupos nuevos que han estado escuchando a lo largo del curso. También es la hora de mostrar a los demás todo lo que tú has descubierto.

El gran pistoletazo de salida a este verano del amor nos llega con la gran celebración de la Fiesta de la Música, o Día de la Música. Más correcta sería la primera acepción, pues tradicionalmente el Día de la Música ha sido el día de la celebración de Santa Cecilia –nada más y nada menos que virgen, mártir y patrona de la música, ¡toma ya!-. Sin embargo, esta Fiesta de la Música es más pagana y estival, pues coincide con un evento mucho más mundano: el solsticio de verano.

Un poco de historia

Aunque tiene su origen en la Francia de 1976 –cuando el músico estadounidense Joel Cohen proponía en Radio Francia los “Saturnales de la Musique”, coincidiendo con los dos solsticios, el 21 día de junio y el 21 de diciembre-, no sería hasta 1982 cuando este país institucionalizó la importante fecha de manos de Maurice Fleuret, que ostentaba entonces el cargo de Director de Música y Baile. Tras ello, en 1985 se exportó al resto de la Unión Europea por tratarse del Año Europeo de la Música, y a partir de esa fecha, hace ya 34 años, se instauró en el resto de países, algo que ha llevado a convertirse hoy en una celebración mundial.

De esta forma, año tras año, su importancia se ha ido incrementando, y en cada edición más y más instituciones se han apuntado al carro de esta celebración tan especial.

¡Cuidado!, no olvidemos que el motivo principal de este día es el acercamiento de la música al público, y también la difusión de otras músicas diferentes a las que habitualmente escuchamos en las plataformas, en nuestros auriculares o en la radio… En definitiva, toda una jornada dedicada al intercambio cultural.

Os presentamos aquí las condiciones y objetivos que hacen de la Fiesta de la música una jornada tan especial y peculiar:

1) Promoción de la música

Sin duda alguna es el principal objetivo, y se lleva a cabo sacando la música a las calles. Sobre todo la música en directo: conciertos, actuaciones… La música viva. Y esto es algo muy muy relevante, pues aunque nosotros vayamos a todos los conciertos y festivales –que sí, que ya sabemos que no te pierdes ni uno y tienes abono para muchos de ellos este verano-, mucha gente no siempre puede hacerlo. Se trata de un acercamiento de la música a toda la ciudadanía.

2) La fiesta de los aficionados

Por supuesto que hay una cantidad importante de gente que no se dedica a la música de forma profesional. Bienvenidos todos. Seguro que conoces a algún colega que está haciendo sus pinitos con la guitarra, el bajo, la batería o los teclados, eso si no lo haces tú, peaso de artista. El indiscutible protagonismo de esta ocasión tan especial es para los músicos aficionados y amateurs, los que van durante todo el año a clase o participan en un coro. Si formas parte de este grupo… ¡Este es tu día!

3) Para todos los bolsillos

En su vocación de servicio público, y como no podía ser de otra manera, las actividades de este evento deben ser gratuitas, por eso requieren de, además de la implicación de músicos aficionados que no cobran y tocan de forma altruista, la implicación real de instituciones públicas que cedan sus espacios y organicen sus propias actuaciones y conciertos. Por supuesto, no fallan los museos más importantes, los institutos y organismos europeos, las bibliotecas, las tiendas de discos especializadas e incluso algún festival, como el Azkena Rock Festival, que este año coincide con esta fecha tan señalada.

4) De aquí, pero con apertura de miras

Además de preocuparse mucho por la escena local y ceder espacios para que toquen y canten los artistas aficionados, el Día de la Música tiene una amplia visión geográfica, así que no es raro encontrar músicas de otras partes del mundo en la programación. Esta gran Fiesta de la Música es también para descubrir ritmos caribeños, africanos o los mantras asiáticos. Abran por tanto sus corazones, su mente… y sus oídos.

5) Calles, plazas… ¡aire libre!

El buen tiempo acompaña, así que es momento de salir fuera a disfrutar. No puedes perderte un día en el que las calles, plazas, parques y demás espacios públicos se llenan de música y color. La vida son dos días, y uno de ellos es este, así que esperamos que lo pases con música y conciertos como debe ser esta jornada de intercambio cultural que, como te decíamos, está muy cerca de la noche más corta del año: la de San Juan. Las playas, plazas y calles de muchas ciudades se llenan de hogueras… pero eso ya es otra historia. ¡Que disfrutes a tope de la música! ¡Hoy y siempre!