Hakima Flissi

«Tiene un estilo que viaja entre los ritmos electrónicos contemporáneos con un toque rhythm and blues y soul en la voz. Flissi pertenece a la nueva generación de sonidos donde las etiquetas poco importan».  Mondo Sonoro (Mayo, 2019)

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Jaime Venegas

Hakima Flissi (Bilbao, 1997) dice venir de la oscuridad y dirigirse hacia la luz. Lo cierto es que avanza de manera imparable (y radiante). Ha vivido en ciudades como Argel, París y Londres, pero es en Bilbao donde ha echado raíces. Eso sí: confiesa que su animal del poder es el águila, así que le gusta volar

Desde pequeña se ha nutrido de música de todo el mundo: africana (incluyendo ritmos argelinos), brasileña, europea… Aunque no fuese consciente de ello, siempre ha llevado el ritmo dentro, algo que le permitía memorizar las canciones que escuchaba en la radio con facilidad. De hecho, recuerda que su abuelo recalcaba que aprendía mas rápido una canción que una asignatura escolar.

En 2016 descubrió voces femeninas “y únicas” que la inspiraron, como Doja cat, Kali Uchis, Abra o Sabrina Claudio. Mahaila, Jorja Smith, IAMDDB y Willow también se encuentran en su ‘playlist’. “Sus letras me han ayudado a enfocar un poco las mías”, admite Flissi, gran admiradora a su vez de Michael Jackson y Bob Marley.

Un año después, comenzó a autoeditar covers y material propio en su casa, para colgarlo en plataformas como Youtube o Soundcloud.

En 2018 dio un paso más allá y editó el single “Vuelo” junto a MEDCOAST. En abril se alzó ganadora de la 27ª edición de Gaztea Maketa Lehiaketa de Euskadi Gaztea. Poco después participó en el concurso televisivo Factor X. Un prolífico año que culminó con la publicación de su primer EP, bajo el sugerente título “El eco del recuerdo”; y su paso por grandes festivales como Bilbao BBK Live y BIME Live.

En 2019 ha colaborado junto a CHALART58 en el single “Don’t You Know” y estrenado el videoclip de “You Say” en Mondo Sonoro, a través de MEDCOAST. En estos momentos tiene bastantes ases bajo la manga a punto de ver la luz y que sin duda alguna nos harán vibrar.

Soul, R&B, reggae, funk e incluso toques afrobeat, Hakima Flissi hechiza con su talento natural, su dulce poderío y su devoción incondicional por la música: lleva tatuado “Music is God” en su brazo. “La música es Dios. El sonido para mí es una de las magias de este planeta. Es una bonita (y sana) herramienta de comunicación, que además consigue elevarte”, alaba.